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La vida ya no se vive: se graba. Y ya no hay lugar donde esconderse.
Más allá del ruido: una clave jurídica y tecnológica para la crisis de la...
Jóvenes incapaces de emanciparse, pensionistas con casas pagadas pero sin liquidez, pequeños propietarios frenados por el miedo a la morosidad y un legislador ciego a los datos reales.
Una Constitución de éxito porque así lo quiso España
La historia constitucional española se ha caracterizado por una más que notable inestabilidad institucional. Desde la aprobación de la primera constitución liberal en el siglo XIX, España no ha dejado de transitar de una a otra Carta Magna intercalando periodos dictatoriales. Pero una, la Constitución Española de 1978 se ha convertido en una maravillosa excepción histórica.
Reformar la Constitución: Actualización, refuerzo y control
En tiempos convulsos de enorme enfrentamiento político emerge la robustez de la Constitución de 1978. En los ámbitos del poder ejecutivo, con plena aquiescencia de la jefatura del Estado, se decidió buscar una razón para celebrar y ensalzar su existencia. Se reparó en que la ley de leyes de 1978 es la más longeva de las habidas en la Historia de España.
Un texto envejecido que hay que reformar
Sí, la Constitución española de 1978 ya es la más longeva de la historia de España, superando los 17. 239 días de la promulgada en 1876, que estuvo vigente hasta el golpe de Estado de Primo de Rivera, en 1923.
Hace algún tiempo en este lugar
En esta ocasión recurro a Serrat y a Machado con “Cantares”, y suena en mi cabeza aquello de... “hace algún tiempo en este lugar”... Quizá sea nostalgia, no lo sé, pero recuerdo y encuentro recuerdos en los que muchas personas, muchos políticos de distintas sensibilidades, como se dice ahora, sabían a donde querían llegar. Políticos y ciudadanos que se respetaban, que cedían, que buscaban el bien común, una buena convivencia, querían olvidar, no hacer heridas.
La constitución Duralex
Cuando yo era niña, en todas las casas había una vajilla de Duralex. Era la vajilla en la que toda la familia comía a diario. No se trataba de modelos especialmente bonitos ni elegantes, ni falta que hacía. Se trataba de que resistieran en hogares con muchos más niños que hoy, con abuelos integrados en la vida familiar y con la necesidad de que las cosas duraran por encima de cualquier otra consideración.
La Constitución más longeva resiste
La Constitución española de 1978 tiene ya 47 años y tres meses de vigencia. Semanas atrás, el Congreso de los Diputados celebró un frío y descafeinado homenaje a la Carta Magna que sin duda debió ser más convincente.
El artículo 138.2, tan olvidado y tan de moda
Una delicia revisitar ahora aquella sesión de la Comisión de Asuntos Constitucionales del 13 de junio de 1978. Eran los trabajos preparatorios de la redacción final de la Constitución y ni José Miguel Bravo de Laguna (UCD), Manuel Fraga (AP), Jordi Solé Tura (PCE), Gregorio Peces Barba (PSOE) o Miquel Roca (Minoría Catalana) mostraban desacuerdo alguno, según la transcripción, sobre el que sería el artículo 138.2 de la Constitución.
Transmisión de participaciones: el error de ignorar el Registro Mercantil
Hasta el 1 de enero de 1990 la transmisión de las participaciones sociales se inscribía en el Registro Mercantil con total naturalidad. A partir de ese día, en materia de titularidad de participaciones sociales, el velo a que se refiere habitualmente la doctrina mercantil tradicional se convirtió en un telón de acero, y no deja de ser paradójico que ello ocurriera por la entrada en vigor de la normativa destinada a adaptar al Derecho español a la legislación mercantil de la entonces Comunidad Económica Europea




















