La muestra pone de relieve la profundidad, belleza y complejidad de la obra de una creadora icónica y pionera.
El Museo Guggenheim Bilbao ha inaugurado la primera gran retrospectiva en Europa dedicada a la artista estadounidense de origen japonés Ruth Asawa (1926–2013), que integró su trabajo creativo en todos los aspectos de su vida como creadora, educadora y defensora de las artes.
La exposición, organizada por el San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA) y el Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA), en colaboración con el Guggenheim Bilbao, reúne cerca de 250 obras que, según palabras de la directora del museo, Miren Arzalluz, permitirán a los visitantes admirar el diálogo que se establece en las creaciones de Asawa entre conceptos que, aparentemente, parecen opuestos como el interior y el exterior, la luz y la oscuridad, el movimiento y la quietud o la abstracción y la figuración.
Inspirada en la polifacética obra de Asawa, esta retrospectiva sigue su trayectoria y su legado, poniendo énfasis en su incesante experimentación con los materiales y las formas, ejemplificada en sus radicales innovaciones.
Inspirada en la polifacética obra de Asawa, esta retrospectiva sigue su trayectoria y su legado, poniendo énfasis en su incesante experimentación con los materiales y las formas, ejemplificada en sus radicales innovaciones
A lo largo de diez secciones que abordan una trayectoria de seis décadas, la exposición recorre en su amplitud y profundidad la innovadora práctica de una figura emblemática. Para ilustrar esta interconexión, se han seleccionado fotografías y documentos en correspondencia con las obras exhibidas, que abarcan desde sus más conocidas esculturas colgantes de alambre en bucle hasta piezas de alambre atado inspiradas en la naturaleza, pasando por moldes de arcilla y bronce, piezas de papiroflexia, pinturas, dibujos, cuadernos de bocetos y grabados. Trascendiendo las distinciones entre abstracción y representación, figura y fondo, y espacio positivo y negativo, la obra de Asawa nos invita a contemplar cómo elementos muy heterogéneos se relacionan entre sí en composiciones que a su vez interactúan con su entorno.
DEFENSA DE LOS VALORES CÍVICOS
Asawa fue la cuarta de los siete hijos que tuvieron sus padres, agricultores japoneses emigrados a EE.UU. Durante la Segunda Guerra Mundial, debido a su ascendencia japonesa, fue recluida junto a su familia en campos de internamiento por el Gobierno estadounidense. En 1946, tras serle denegado por prejuicios antijaponeses un título universitario que la acreditaba para enseñar arte, Asawa se matriculó en el Black Mountain College. En el ambiente democrático de esta escuela forjó una trayectoria creativa basada en la experimentación y el valor del trabajo duro. En 1949 se trasladó a San Francisco donde desarrolló para su práctica artística unos parámetros que le permitieron investigar las ideas de transparencia, continuidad y espacio. En la década de 1960 amplió su trayectoria vital implicando directamente a su comunidad a través de encargos públicos, la educación en el arte y la defensa de los valores cívicos.
Museo Guggenheim. Bilbao • Hasta el 13 de septiembre













