El Colegio de Registradores de España y la Academia de Práctica Jurídica Europea volvieron a reunir en San Sebastián a representantes institucionales y expertos de distintos ámbitos para promover el análisis y el debate sobre algunos de los principales desafíos que afronta la UE.


Tras la celebración de la sexta edición del Curso sobre Los grandes retos actuales de la Unión Europea, la impresión que todos compartimos fue clara: Europa atraviesa un momento decisivo de su historia.

Durante esos dos días analizamos cuestiones tan diversas como la competitividad, la transición energética, la autonomía digital, el papel de las regiones, el fortalecimiento de la democracia o la política exterior en un contexto internacional cada vez más complejo e incierto. Temas distintos, pero profundamente conectados entre sí. Porque todos ellos responden, en realidad, a una misma pregunta: ¿qué papel queremos que desempeñe Europa para seguir siendo un espacio de prosperidad, libertad y seguridad en un mundo cada vez más incierto, y sin renunciar a los valores que constituyen su verdadera identidad?

La bienvenida y presentación del curso corrió de la mano de Idoia Otaegi, directora de los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco; María Rosario Jiménez Rubio, decana del Colegio de Registradores; y los codirectores del curso Juan Ignacio Signes de Mesa y Martín Martínez Navarro.

Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, fue presentada por Luis Benavides, vocal de Medioambiente y Bases Gráficas del Colegio de Registradores (CORPME), y se encargó de la sesión inaugural. Nos recordó que Europa debe ser capaz de conciliar competitividad, sostenibilidad y cohesión. En un mundo marcado por la competencia tecnológica, la incertidumbre geopolítica y la transformación económica, la Unión necesita reforzar su autonomía estratégica, pero sin renunciar nunca a aquello que constituye su verdadera identidad: la democracia, el Estado de Derecho, la economía social de mercado y la protección de los derechos fundamentales. 

La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y miembros de la Junta de Gobierno del Colegio de Registradores. Fotos: Arnaitz Rubio Aprea

A continuación, el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro Marcos, presentado por el registrador de la propiedad Pedro Pernas, hizo balance de los 40 años de España en la Unión Europea. La conmemoración de los cuarenta años de la adhesión de España a las Comunidades Europeas nos permitió hacer balance de una historia de éxito compartido. Hoy nuestro país participa activamente en la construcción de las políticas europeas y en el fortalecimiento del mercado único, del espacio de libertad, seguridad y justicia y del proyecto común.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Durante la sesión sobre autonomía digital de la UE y big tech, hicieron unas brillantes exposiciones las dos ponentes: Carlota Reyners Fontana, directora general de Competencia de la Comisión Europea y Judith Arnal, investigadora asociada senior de CEPS, en una mesa moderada por Begoña Beitia, tesorera del CORPME. En ella reflexionaron también sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: la autonomía digital. La revolución tecnológica no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino, sobre todo, en decidir sobre qué valores queremos construir nuestro futuro digital.

La Unión necesita reforzar su autonomía estratégica, pero sin renunciar nunca a aquello que constituye su verdadera identidad: la democracia, el Estado de Derecho, la economía social de mercado y la protección de los derechos fundamentales

La inteligencia artificial, la identidad digital europea o la futura European Business Wallet abrirán enormes oportunidades para ciudadanos y empresas. Pero conviene recordar una idea que ha estado muy presente durante este curso: la inteligencia artificial solo será tan buena como los datos con los que se entrene. Y es que la tecnología, por sí sola, no genera confianza. La confianza nace de la autenticidad de la información y de la existencia de instituciones que garanticen su fiabilidad. Europa dispone de una ventaja competitiva extraordinaria si es capaz de aprovechar datos de calidad, auténticos y fiables, procedentes de fuentes públicas de confianza. En la economía digital, el verdadero activo estratégico no es únicamente el dato, sino la confianza en el dato.

Juan Ignacio Signes, Luis Benavides, Teresa Ribera y Martín Martínez.

Y ahí los Registros de la Propiedad, Mercantiles y de Bienes Muebles desempeñan una función esencial, como garantes de la autenticidad de la información, de su actualización y de su valor jurídico, a través del control de legalidad registral. La transformación digital necesita tecnología, pero también necesita seguridad jurídica. 

También se puso de manifiesto cómo la regulación europea está evolucionando hacia modelos preventivos. La Digital Markets Act constituye un buen ejemplo de ello, al incorporar mecanismos de control ex ante para preservar mercados abiertos y competitivos, en lugar de limitarse a corregir conductas anticompetitivas cuando el daño ya se ha producido. Esa lógica preventiva es también la que inspira la función registral: el control registral de legalidad evita conflictos posteriores, reduce la litigiosidad y genera confianza en el tráfico jurídico y económico.

La sesión sobre el papel de las regiones y los parlamentos nacionales en la Unión Europea contó con las intervenciones de Mikel Antón Zarragoitia, director de Asuntos Europeos del Gobierno Vasco; y Carmen Sánchez-Abarca Gornals, letrada de las Cortes ante la UE, con la moderación de Pablo Sánchez Lamelas, decano de los Registradores del País Vasco. Destacaron la importancia del principio de subsidiariedad, uno de los pilares del proyecto europeo. Una Unión más fuerte no significa una Unión más centralizada, sino una Unión que actúa allí donde puede aportar un mayor valor añadido, respetando el papel de los Estados miembros y de las regiones.

FORTALEZA INSTITUCIONAL

En el ámbito de la economía y la democracia, se abordaron los retos económicos para la UE y el fortalecimiento de la democracia europea. Jorge Padilla, presidente de la Junta Directiva Internacional de Compass Lexecon, presentado por María Luz Sánchez Jauregui, secretaria del CORPME, ilustró a la audiencia con unas brillantes reflexiones sobre el papel de la UE, con un precioso lema: “Crecer para ser libres; unirnos para superar la adversidad y construir un futuro mejor”.

Se destacó que la competitividad europea no depende exclusivamente de la innovación o de la capacidad industrial. Depende también de la fortaleza de sus instituciones. Los inversores buscan estabilidad. Los ciudadanos necesitan confianza. Las empresas requieren reglas claras y previsibles. La seguridad jurídica no constituye un obstáculo para el crecimiento económico, muy al contrario, es una condición necesaria e indispensable para atraer inversión, innovación y talento.

Martín Martínez, Dulce Calvo, Daniel Calleja y Juan Ignacio Signes.

En este sentido, el objetivo de la simplificación, plenamente compartido por las instituciones europeas, debe ir siempre acompañado del mantenimiento de las garantías jurídicas. Simplificar no puede significar debilitar el control de legalidad. Al contrario: cuanto más digitales sean nuestros procedimientos, más importante será que detrás exista un sistema capaz de garantizar la autenticidad de la información y la protección de los derechos.

Unos registros públicos modernos, interoperables y digitalizados son una pieza esencial para el buen funcionamiento del mercado único, para la competitividad europea y para el éxito de las futuras iniciativas digitales de la Unión

Como el título del curso indica, se trata de abordar los grandes retos a los que se enfrenta la UE. Por ello, sin duda resulta imprescindible analizar la política exterior y de sanciones de la UE en un contexto internacional multipolar. En esta ocasión, moderó las intervenciones el registrador de la propiedad Francisco Javier Gimeno. En primer lugar, David O’Sullivan, enviado de la UE para las Sanciones Internacionales, explicó clara y contundentemente el creciente protagonismo internacional de la Unión Europea. Las sanciones internacionales, la lucha contra el blanqueo de capitales, la transparencia sobre la titularidad real o la cooperación entre autoridades nacionales demuestran que Europa necesita instituciones capaces de transformar las decisiones políticas en resultados efectivos.

Los Registros de la Propiedad, Mercantiles y de Bienes Muebles colaboran diariamente con las autoridades judiciales, con la Fiscalía, con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con autoridades nacionales e internacionales, y con sus homólogos europeos para proporcionar información fiable, localizar activos y reforzar la transparencia del mercado, y el bloqueo o congelación de activos, cuando es preciso. Son funciones a veces poco conocidas por la ciudadanía, pero imprescindibles para la eficacia del Estado de Derecho. 

También intervino en esta mesa Natalie Pauwels, jefa de Unidad, Coordinación Estratégica de la DG ENEST de la Comisión Europea, quien abordó las posibles futuras ampliaciones de la Unión Europea y la situación de los países candidatos a la adhesión. En este ámbito, el Colegio de Registradores desarrolla una importante labor de cooperación y de formación, orientada a contribuir al fortalecimiento y modernización de los sistemas registrales de los países candidatos. La consolidación de instituciones que garanticen la seguridad jurídica y el control de legalidad constituye, en efecto, un elemento esencial del Estado de Derecho y forma parte de los valores sobre los que se asienta la Unión Europea. En este proceso, un sistema registral sólido, basado en la calificación del registrador y en la publicidad con efectos frente a terceros, desempeña un papel fundamental para generar la confianza y la seguridad jurídica necesarias para el adecuado funcionamiento de las instituciones y de la economía. 

SEGURIDAD JURÍDICA

Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España, presentado por María Teresa López, directora de Relaciones Institucionales del CORPME, fue el encargado de dar el discurso de clausura. Expuso con claridad y exhaustivamente los objetivos y retos actuales de la Comisión. Días antes de la celebración del curso, la Comisión Europea publicaba su Informe sobre el Estado de Derecho de 2026. El informe vuelve a subrayar que la fortaleza de nuestras democracias depende de la existencia de instituciones independientes, eficaces y transparentes, capaces de aplicar el Derecho con objetividad y de generar confianza en los ciudadanos y en los operadores económicos. Esa confianza constituye uno de los mayores activos de la Unión Europea y una ventaja competitiva que debemos preservar.

Desde el Colegio de Registradores compartimos plenamente esa visión: la seguridad jurídica es un factor de competitividad y, como tal, estratégico para Europa; el control preventivo de legalidad protege a ciudadanos, empresas e instituciones; y, en definitiva, unos registros públicos modernos, interoperables y digitalizados son una pieza esencial para el buen funcionamiento del mercado único, para la competitividad europea y para el éxito de las futuras iniciativas digitales de la Unión.

La competitividad europea no depende exclusivamente de la innovación o de la capacidad industrial. Depende también de la fortaleza de sus instituciones

En relación con las iniciativas de la UE más recientes a las que se refirió Daniel Calleja, el Colegio de Registradores manifestó su plena disposición a colaborar. Para que la EU inc pueda convertirse en una realidad efectiva en la práctica, sin que la necesaria simplificación y agilidad se traduzcan en una merma de la seguridad jurídica, ponemos a disposición de las instituciones europeas nuestra experiencia y conocimiento. En este sentido, el sistema registral en España cuenta ya con soluciones que responden a buena parte de los objetivos que persigue esta iniciativa: la constitución de sociedades con estatutos-tipo puede realizarse en seis horas, el documento electrónico está plenamente implantado, existen instrumentos de predicción de la viabilidad empresarial y se ofrece asistencia y atención al emprendedor. A ello se añade la posibilidad de que los registradores intervengan como mediadores y conciliadores y en otros medios adecuados de solución de controversias (MASC), contribuyendo a la prevención y resolución extrajudicial de conflictos. En definitiva, contamos con un sistema registral robusto y plenamente digitalizado, capaz de proporcionar la flexibilidad y la agilidad que exige una economía competitiva, preservando al mismo tiempo el control de legalidad y la seguridad jurídica. Del mismo modo, en relación con iniciativas como la European Business Wallet, en el marco de la regulación de eIDAS, el Registro Mercantil está llamado a desempeñar un papel esencial como fuente auténtica de la información societaria, garantizando que los atributos que se incorporan a la cartera proceden de una fuente fiable y jurídicamente segura. La Wallet constituye, sin duda, una herramienta con un importante potencial para reforzar la competitividad europea, facilitando la movilidad, la actividad transfronteriza y la escalabilidad de las empresas dentro del mercado único.

Las reflexiones compartidas a lo largo de estas jornadas permiten extraer una conclusión que trasciende cada una de las cuestiones concretas tratadas: Europa afronta enormes desafíos y su respuesta exigirá algo más que nuevas normas o nuevas tecnologías. 

Europa seguirá siendo fuerte si mantiene fuertes sus instituciones. Porque la competitividad, la digitalización, el fortalecimiento del mercado único son objetivos compartidos que requieren confianza y seguridad jurídica. Ese es, precisamente, el compromiso que asumimos desde el Colegio de Registradores: seguir contribuyendo, desde nuestra función diaria, a construir una Europa más integrada, más segura, más transparente y más cercana a sus ciudadanos. 

Dulce Calvo González-Vallinas