Tras dieciséis ediciones celebradas, el acto de entrega de este galardón aumenta cada año su prestigio gracias a la excelencia de los premiados, a su vocación de universalidad y a su carácter multidisciplinar.
El Colegio de Registradores de España y el Decanato Autonómico de los Registradores de Madrid han entregado a la Universidad española el Premio Gumersindo de Azcárate en su decimosexta edición, que fue recogido en su nombre por la presidenta de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y rectora de la Universidad Jaume I de Castellón, Eva Alcón Soler. Este galardón es la expresión del reconocimiento colectivo al papel esencial que desempeña la Universidad en la vida de nuestro país hoy y a lo largo de los 800 años transcurridos desde su creación en España.
El premio fue entregado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en un acto celebrado en el Real Casino de Madrid, al que asistieron responsables de las principales instituciones del Estado, y 240 representantes del ámbito político, jurídico, académico y económico, convirtiéndose un año más en un homenaje al premiado no solo por parte de los registradores de la propiedad, mercantiles y de bienes muebles de España, sino de diferentes sectores de la sociedad española.
El acto contó con la presencia del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano; la fiscal general del Estado, Teresa Peramato; el secretario de Estado de Justicia, Manuel Olmedo; la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla; el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Aguirre; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Celso Rodríguez Padrón; la fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Almudena Lastra; el vicepresidente del Tribunal Supremo, Dimitry Berberoff y el presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández.
CONEXIÓN ENTRE UNIVERSIDAD Y REGISTRO
En su intervención, Félix Bolaños destacó que “al entregar este premio a la Universidad española, reconocemos la perseverancia, reconocemos la labor de quienes enseñan, investigan y gestionan; de quienes sostienen, en ocasiones en condiciones mejorables, una de las instituciones más valiosas de nuestra democracia. Y reconocemos, también, la responsabilidad colectiva de garantizar que esa labor pueda desarrollarse en las mejores circunstancias posibles”.
Que hoy nuestras universidades sean reconocidas, continuó señalando el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, “es de justicia, han recorrido un camino para fortalecer su capacidad investigadora, también para llevar a cabo una mejor gestión, para tener mayores y más profundos vínculos con el tejido productivo, y también han conseguido en los últimos años un reconocimiento internacional que nos enorgullece a todos los españoles”.
Por su parte, la decana-presidenta del Colegio de Registradores de España, María Rosario Jiménez Rubio, se refirió en su discurso a la conexión entre Universidad y el Registro porque “ambas instituciones, desde ámbitos distintos, comparten una misma vocación: la del rigor, la de la fiabilidad, la de la construcción de certezas en un entorno cada vez más complejo”, y añadió que “instituciones como la Universidad y los Registros representan algo profundamente valioso: el compromiso con el método, la certeza, la verificación y la responsabilidad”.
Respecto a la actualidad registral, la decana-presidenta, que presidía por primera vez el Premio Gumersindo de Azcárate tras su elección, se refirió a los temas más actuales de la Institución, destacando la conmemoración del segundo aniversario de la Ley 11/2023, que creó el Registro electrónico, y supuso la más revolucionaria transformación del sistema registral desde su creación.
Jiménez Rubio también resaltó la necesidad de estar a la altura adaptando nuestra legislación a los desafíos del presente, y se refirió a las medidas contempladas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Integridad Pública, con la inscripción constitutiva de las participaciones sociales en los registros mercantiles. “Tenemos un sistema opaco de transmisión y averiguación de las titularidades societarias, que se basa de hecho en su formalización en escritura pública y en su constancia en el libro interno de socios, y tenemos el deber de cambiar de modelo adoptando el más seguro, ágil y eficiente”, concluyó la decana.
La decana autonómica de los registradores de Madrid, Jimena Campuzano, se dirigió a los asistentes para manifestar que “este galardón se entrega en reconocimiento a la Universidad, como espacio de conocimiento, rigor y libertad intelectual, por su contribución decisiva a la formación de generaciones de profesionales y al fortalecimiento de nuestra vida jurídica, académica y social”.
Finalmente, Eva Alcón, que recogió el permio en nombre de la Universidad española, manifestó en sus palabras que recibir este premio de manos de quienes garantizan la seguridad jurídica en nuestro país, “refuerza nuestra convicción de que no hay democracia sólida sin instituciones sólidas, ni instituciones sólidas sin conocimiento”.
El premio fue entregado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en un acto celebrado en el Real Casino de Madrid, al que asistieron responsables de las principales instituciones del Estado, y 240 representantes del ámbito político, jurídico, académico y económico
La presidenta de la CRUE señaló en su intervención que ambas instituciones “la Universidad y el sistema registral, trabajamos -cada una desde su ámbito- para garantizar estabilidad, progreso y convivencia, como los registradores la garantizan en el ámbito jurídico y económico, aportando seguridad, certeza y estabilidad. La Universidad contribuye a esa misma confianza desde otro lugar: desde el conocimiento validado, la evidencia científica y la formación rigurosa”.
Respecto a la confluencia institucional, Eva Alcón concluyó su intervención insistiendo en que “ambas funciones -seguridad jurídica y conocimiento- son complementarias y se necesitan mutuamente. Sin seguridad, no hay desarrollo estable; sin conocimiento fiable, no hay decisiones informadas. Y este reconocimiento simboliza, precisamente, esa convergencia entre instituciones que hacen posible una sociedad avanzada”.
HOMENAJE COLECTIVO
El acto de entrega del premio Gumersindo de Azcárate volvió a reunir un año más a destacados representantes de diferentes ámbitos de la sociedad, que con su presencia quisieron sumarse al reconocimiento de los registradores a la Universidad española.
El Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes estuvo representado, además de por los anteriormente citados, por Alberto Herrera, subsecretario; Sofía Puente, secretaria general para la Innovación y Calidad del Servicio Público de Justicia; Ester Pérez Jerez, directora General de Seguridad Jurídica y Fe Pública; Verónica Ollé, directora general para el Servicio Público de Justicia; David Vilas, abogado general del Estado y Alberto García, secretario general técnico. Del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, asistieron Aida Fernández, subsecretaria, y Lucía Zabía, secretaria general técnica.
Tampoco quisieron perderse esta cita, responsables de otras instituciones como Concepción Campos, presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno; Concepción Ordiz, presidenta del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales; Jesús Puebla, director general del Catastro; Isabel Valldecabres, directora general de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre; y Manuel Tuero, director de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado.
Entre los asistentes también se encontraban representantes de diferentes partidos políticos como Cuca Gamarra, vicesecretaria general del Partido Popular; Joaquín Martínez Salmerón, diputado del Grupo Socialista y presidente de la Comisión de Justicia del Congreso; María Jesús Moro, diputada y portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Justicia; Cristina Valido, portavoz del Grupo Mixto en el Congreso; Yolanda Ibarrola, senadora del Partido Popular y presidenta de la Comisión de Justicia o José Antonio Fuster, portavoz nacional de Vox.
Del ámbito jurídico asistieron las magistradas de Tribunal Constitucional María Luisa Segoviano y Laura Díez Bueso; y los vocales del Consejo General del Poder Judicial José Eduardo Martínez Mediavilla e Isabel Revuelta. El Tribunal Supremo estuvo también representado por el presidente de la Sala Tercera, Pablo Lucas; por la presidenta de la Sala Cuarta, María Concepción Ureste; por el presidente de la Sala Quinta, Jacobo Barja de Quiroga, además de por numerosos magistrados como Julián Sánchez Melgar, Antonio del Moral, Isaac Merino, José Manuel Bandrés, Esperanza Córdoba, Luis María Diez-Picazo, Manuel Fernandez-Lomana, Concha García Vicario, Wenceslao Olea, Francisco Javier Pueyo, Juan Pedro Quintana, María Dolores Rivera, María Consuelo Uris, María Alicia Millán y Clara Martínez de Careaga.
Por parte de la Fiscalía acudieron, entre otros, M.ª Ángeles Sánchez Conde, teniente fiscal del Tribunal Supremo; Pedro Crespo, fiscal de sala jefe ante el Tribunal Constitucional; Teresa Gisbert, fiscal de sala de la Fiscalía Coordinadora de Menores; Francisco Jiménez-Villarejo, fiscal de sala de Cooperación Penal Internacional; Consuelo Madrigal, fiscal de sala adscrita a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo; Rosa Ana Morán, fiscal jefa de la Fiscalía Especial Antidroga; Esmeralda Rasillo, fiscal de sala jefa de la Unidad de Apoyo de la Fiscalía General del Estado; Fernando Rodríguez Rey, fiscal de sala delegado en materia Económica.
Este galardón es la expresión del reconocimiento colectivo al papel esencial que desempeña la Universidad en la vida de nuestro país hoy y a lo largo de los 800 años transcurridos desde su creación en España
Asistieron también Luis María Cazorla, presidente del Instituto de España y de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación; Benigno Pendás, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; Andrés Ollero, secretario general del Instituto de España; José García Velasco, presidente de la Institución Libre de Enseñanza; Isabel de Azcárate, patrona de la Fundación Francisco Giner de los Ríos y vicepresidenta de la Asociación de Amigos de la Residencia de Estudiantes; Andrea Gavela, abogada del Estado jefe ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea; Leopoldo Calvo-Sotelo, secretario del Consejo de Estado; Juan José González Rivas, expresidente del Tribunal Constitucional; Íñigo de la Serna, exministro de Fomento y José Ignacio Wert, exministro de Educación, Cultura y Deporte.
El ámbito universitario contó con una nutrida representación. Asistieron al acto, entre otros muchos, Teresa Lozano, secretaria general de la CRUE; José Julián Garde, rector de la Universidad de Castilla-La Mancha; Ricardo Cao, rector de la Universidad de La Coruña; Montserrat Gomendio, exrectora de la Universidad Nebrija; Ramón Gonzalo, rector de la Universidad de Navarra; Concepción López, rectora de la Universidad de Cantabria; Amparo Navarro, rectora de la Universidad de Alicante; Segundo Piriz, rector de la Universidad Internacional de la Empresa (UNIE); Antonio Descalzo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Carlos III; María Enciso, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos; o los catedráticos de derecho civil de la Universidad de Valladolid Vicente Guilarte y Esther Muñiz.
Los colegios y asociaciones profesionales estuvieron representados por Alberto García Barrenechea, presidente del Consejo General de Colegios de Procuradores; Fernando Jesús Santiago, presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos; Ángel Martínez León, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria; Ernesto Casado, presidente del Colegio de Letrados de la Administración de Justicia; Alejandro Asensio, presidente de la Asociación de Letrados de la Administración de Justicia; Consuelo Bombal, presidenta de la Asociación de Notarias de España; Leandro Cabrera, vicepresidente del Consejo General de la Abogacía y José Palazuelos, secretario de Gobierno del Colegio de Letrados de la Administración de Justicia.
Del mundo económico estuvieron presentes Miguel Ángel Cortés, director general de la Fundación Iberoamericana Empresarial; Ana Pastor, expresidenta del Congreso y consejera de AMA; Francisco Lara, presidente del Grupo Pelayo; Irene Navarro, presidenta de la Asociación Multisectorial de Mujeres Directivas y Empresarias; Gloria Fernández-Lomana, presidenta ejecutiva de 50 & 50 Gender Leadership; Santos González, presidente de la Asociación Hipotecaria Española o Fernando Conlledo, secretario general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro.
REPRESENTACIÓN REGIONAL
Del ámbito de la política y la administración madrileña asistieron María Carmen Tejera, viceconsejera de Economía y Empleo; Juan Revuelta, viceconsejero de Hacienda y Función Pública; Rafael García, viceconsejero de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio; Sara Emma Aranda, directora general de Urbanismo; María José Piccio-Marchetti, directora general de Vivienda y Rehabilitación; Elena Rodríguez-Manzaneque, directora general de Ayudas y Acceso a la Vivienda; Myriam Inmaculada Peón, directora general de la Oficina del Nuevo Plan General de Madrid; Miguel Povedano, director general de Tributos y Gema T. Pérez Ramón, directora de la Agencia Tributaria. Del ámbito jurídico asistieron Juan Pablo González, presidente de la Audiencia Provincial; María Jesús del Barco, jueza decana de Madrid y Sebastián Lastra, secretario de gobierno del Tribunal Superior de Justicia.
También estuvieron presentes en el acto de entrega del XVI Premio Gumersindo de Azcárate Eugenio Ribón, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid; Carmen Giménez, decana del Colegio de Procuradores de Madrid; Manuel Julia Martínez, presidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Madrid; Sigfrido Herráez, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid; Juan Ramón Montero, presidente del Consejo Arbitral para el Alquiler; Amelia Pérez Zabaleta, decana del Colegio de Economistas de Madrid; Carolina Roca, presidenta de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid o Urquiola de Palacio, presidenta de la Corte de Arbitraje de Madrid.
El acto de entrega del premio Gumersindo de Azcárate volvió a reunir un año más a destacados representantes de diferentes ámbitos de la sociedad, que con su presencia quisieron sumarse al reconocimiento de los registradores a la Universidad española
ANTERIORES PREMIADOS
El Premio Gumersindo de Azcárate que conceden los registradores de España fue constituido en el año 2007 con el objetivo de reconocer a personas o entidades que promueven el Estado social y democrático de derecho y el desarrollo institucional, y con ellos la paz, la convivencia y el progreso económico y social. Un galardón que adopta su nombre en memoria de quien fue gran jurista y político, letrado de la Dirección General de los Registros y del Notariado y catedrático, preocupado por la reforma del Derecho y de la sociedad española.
En sus dieciséis ediciones celebradas este galardón ha mostrado su vocación de universalidad reconociendo a la Comisión Europea, representada por su presidente, José Manuel Durão Barroso; al escritor peruano y Premio Nobel, Mario Vargas Llosa; al ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso o a Rebeca Grynspan, como secretaria general iberoamericana y actualmente candidata a la secretaría general de la ONU. El premio destaca también por su carácter multidisciplinar, al distinguir a profesionales o instituciones tan importantes del mundo jurídico, político, económico y cultural como las Cortes Generales, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Justicia, el Banco Hipotecario de España, la Real Academia Española o el Consejo de Estado. El pasado año, Su Majestad el Rey entregó el premio en su XV edición al Poder Judicial, que fue recogido en su nombre por la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.
El acto de entrega de este reconocimiento se ha consolidado a lo largo de los años como un clásico dentro del panorama jurídico de la capital, aumentando cada año su prestigio gracias a la excelencia de los premiados y a la asistencia de altas autoridades del Estado, de representantes de las principales instituciones y organismos, y de destacadas personalidades de la sociedad civil.












