Estas condecoraciones tienen la finalidad de distinguir a las personas, colegiadas o no, que hayan contribuido al fortalecimiento de la función registral y a la mejora del servicio público.
El Colegio de Registradores de España entregó sus Medallas de Honor, máximo reconocimiento de la Institución, en un acto copresidido por la decana-presidenta del Colegio, María Rosario Jiménez Rubio, y el secretario de Estado de Justicia, Manuel Olmedo, que estuvieron acompañados en la mesa presidencial por la secretaria del Colegio, M.ª Luz Sánchez-Jáuregui; y por la directora de Relaciones Institucionales, Teresa López. Las medallas en esta edición fueron concedidas a María Emilia Adán y a su Junta de Gobierno que terminaron su mandato el pasado mes de diciembre.
Jiménez Rubio dio la bienvenida a las autoridades y asistentes “a un acto especialmente significado y el más emotivo de los que celebramos a lo largo del año”. Es especialmente significado, dijo, “por su importante contenido institucional, y porque es un momento en el que hacemos un ejercicio de memoria colectiva de reconocimiento y agradecimiento a una serie de personas y de compañeros que transmiten y ostentan una serie de valores con los que nos sentimos identificados como colectivo registral”.
También quiso destacar el doble mensaje que se transmite con la entrega de estas medallas: “hacia dentro, premiando el trabajo, el esfuerzo y el prestigio de quienes han contribuido a fortalecer nuestra función registral; y hacia el exterior, trasladamos la imagen de una corporación comprometida con la sociedad y muy consciente del papel que desempeñamos hacia la ciudadanía y al Estado de derecho al que servimos».
La decana del Colegio de Registradores incidió en su discurso en la labor de su antecesora, María Emilia Adán, de la que resaltó su carisma y su responsabilidad institucional, e insistió en la excelencia de su Junta de Gobierno por su trabajo que ha funcionado como un equipo unido. Estas medallas, manifestó Jiménez Rubio, quieren dar un valor esencial al trabajo bien hecho y sobre todo considerar que el Colegio no es la suma de individualidades, sino de un trabajo en comunidad.
La persona de María Emilia Adán, dijo María Rosario Jiménez, “representa de una manera ejemplar la entrega, la vocación de servicio público, el compromiso institucional y una forma de liderazgo basada en el rigor técnico, en la altísima capacidad de trabajo, en la capacidad intelectual pero también en la vocación de diálogo y el compromiso humano, que ha sabido trabajar por el fortalecimiento de la función registral”. Y continuó diciendo que “conceder estas medallas a la Junta de Gobierno, es reconocer la excelencia del trabajo en equipo, la responsabilidad compartida y la dimensión colegial del gobierno institucional, que ha funcionado como un equipo unido y cohesionado”.
“El Colegio de Registradores se asoma a una serie de desafíos tecnológicos, normativos y de grandes cambios que nos van a exigir una respuesta, una decisión y una colaboración muy activa con otras instituciones y con la administración”. María Rosario Jiménez
Finalmente, la nueva decana manifestó que “el Colegio de Registradores se asoma a una serie de desafíos tecnológicos, normativos y de grandes cambios que nos van a exigir una respuesta, una decisión y una colaboración muy activa con otras instituciones y con la administración”.
INSTITUCIONALIDAD
En su intervención, Manuel Olmedo señaló que “aunáis un rigor técnico-jurídico siempre envidiable, con un sentido de la institucionalidad que creo que es ejemplo para todos. Esperamos, o yo espero, haber estado a la altura de vuestro trabajo en todo momento, y ya desde este mismo segundo nos ponemos a disposición de la nueva Junta de Gobierno y de la nueva decana para continuar con esa labor de colaboración que tiene un objetivo general y otro más concreto. El objetivo general es proporcionar un servicio público de justicia entendido en un sentido amplio para toda nuestra ciudadanía, acorde con lo que nuestros conciudadanos se merecen; y en el sentido estricto, proporcionar seguridad jurídica de la que vosotros sois los principales garantes”. En sus palabras, el secretario de Estado de Justicia terminó destacando el rigor en el trabajo de los registradores y su profesionalidad, y la colaboración en las recientes catástrofes naturales vividas durante estos años.
Además, se refirió al impulso de la formación continua y a la presencia en ámbitos internacionales, “y esto para mí es síntoma de un colectivo con una cultura profesional moderna, que apuesta decididamente por estar en el mundo dando respuestas a las dificultades de siempre y a otras que son novedosas”.
“Aunáis un rigor técnico-jurídico siempre envidiable, con un sentido de la institucionalidad que creo que es ejemplo para todos”.
Manuel Olmedo
Por su parte, la secretaria del Colegio, M.ª Luz Sánchez Jáuregui, señaló en sus palabras que “este acto es especialmente entrañable y emotivo porque los galardonados son los compañeros registradores que ha formado parte de la junta que nos ha precedido. Las Medallas de Honor que hoy entregamos se crearon con la finalidad de distinguir a las personas, colegiadas o no, que hayan prestado un especial servicio a la función registral. Es evidente que los hoy condecorados cumplen sobradamente con esta condición. Todos ellos han contribuido al fortalecimiento de la función registral, a la mejora del servicio público, buscando siempre el interés general por encima del personal, poniendo un énfasis muy especial en atender las necesidades de los ciudadanos con eficacia y cercanía”, concluyó.
PERIODO TRANSFORMADOR
El anterior secretario del Colegio, José María Ramírez-Cárdenas, agradeció en su intervención este reconocimiento a la decana y a su nueva Junta de Gobierno, e indicó que “esta medalla recoge todo lo que nosotros siempre hemos pensado que debe de ser la Institución Registral”. En representación de todos sus compañeros de Junta también quiso dar las gracias “a nuestras familias, que han vivido nuestra ausencia, a todos aquellos compañeros que dieron un paso al frente y nos ayudaron en nuestras oficinas, a los oficiales de nuestros registros, al personal del Colegio, al Ministerio de Justicia… Esta medalla nos recordará que hemos tenido el honor de llevar un cambio profundo en la forma de llevanza de nuestras oficinas, no en la forma de desarrollar nuestra profesión, sino en la forma de plasmarla y verterla a la sociedad. No hay mayor honor para los que hemos servido durante ocho años en estas juntas de Gobierno, que darnos cuenta de lo que ha significado esta transformación”.
“Los registradores debíamos liderar nuestra propia transformación colaborando sin reservas con los poderes públicos con la seguridad que da sabernos parte de una Institución indispensable para el desarrollo social y económico”. María Emilia Adán
María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores entre 2017 y 2025, manifestó en sus palabras, tras recoger la Medalla de Honor, que durante su mandato los registradores vivieron un proceso transformador y su Junta de Gobierno lideró dichos proyectos para hacerlos realidad y citó, entre otros, la coordinación del Catastro y el Registro; la puesta en marcha del Registro electrónico y el Portal Registral de Emergencias, además de otras iniciativas como Jubilare que incide en el cuidado de las personas mayores.
“Quiero agradecer a la nueva decana-presidenta y a su Junta que nos haya concedido el más alto honor que los registradores podemos alcanzar”, dijo Adán, quien también tuvo un recuerdo muy especial para Rocío Perteguer, que no pudo asistir al acto, “porque sin ella este proyecto no hubiera podido salir adelante”. “Estas medallas que con tanta emoción hemos recibido, son el reconocimiento a un periodo transformador de la Institución Registral cuyos verdaderos artífices sois vosotros”, destacó.

La anterior decana señaló que “en estos años el mundo se ha sometido a una gran transformación que aun no ha llegado a su fin. Ante ella entendimos que los registradores debíamos liderar nuestra propia transformación colaborando sin reservas con los poderes públicos con la seguridad que da sabernos parte de una Institución indispensable para el desarrollo social y económico”.
“Los registradores no hemos caminado solos en esta transformación, formamos parte de la sociedad y nuestro deseo siempre ha sido colaborar con la máxima lealtad con quienes en cada momento la ciudadanía ha elegido como sus máximos representantes”, manifestó Adán, y mostró su agradecimiento al Parlamento y al Gobierno, especialmente al Ministerio de Justicia, pero también al de Economía y al de Vivienda, “por haber contado con nosotros”.
PREMIADOS
El acto de entrega de las Medallas de Honor se celebra de forma anual, y fue el primero presidido por la actual decana del Colegio de Registradores. Este año han sido reconocidos los componentes de la anterior Junta de Gobierno que estuvo integrada por María Emilia Adán García, decana y registradora de la Propiedad en Valencia, n.º 10; José Miguel Tabarés Cuadrado, vicedecano y registrador de la Propiedad en León, n.º 2; José M.ª Ramírez-Cárdenas Gil, secretario y registrador de la Propiedad y OO.LL. en Sagunto, n.º 1 (Valencia); Sebastián del Rey Barba, director de Relaciones Institucionales y registrador de la Propiedad en Salamanca, n.º 4; Basilio Javier Aguirre Fernández, director del Servicios de Estudios y registrador de la Propiedad y OO.LL. en Almendralejo (Badajoz); M.ª del Pilar Rodríguez Álvarez, censor-interventor y directora del Servicio de Previsión Colegial y registradora de la Propiedad en Vilanova i la Geltrú, n.º 2 (Barcelona); Ignacio González Hernández, director de los Servicios de Oficinas Liquidadoras e Innovación y registrador de la Propiedad y OO.LL. en Sepúlveda-Riaza (Segovia); Francisco Javier González del Valle García, director del Servicio de Coordinación de Registros Mercantiles y registrador Mercantil y de Bienes Muebles en Barcelona, n.º 16; Sergio Saavedra Morales, director de Relaciones Internacionales y registrador de la Propiedad en La Orotava (Santa Cruz de Tenerife); Rocío Perteguer Prieto, directora del Servicio de Medio Ambiente y Consumidores y registradora de la Propiedad en Roses, n.º 2 (Girona); y Enrique Maside Páramo, director de Asuntos Europeos y registrador de la Propiedad en Manresa, n.º 1 (Barcelona).

El acto contó con la asistencia de destacados representantes del mundo político, jurídico y académico, y con una nutrida representación del Cuerpo de Registradores que con su presencia quisieron sumarse al reconocimiento al trabajo realizado durante los últimos ocho años por la anterior Junta de Gobierno.
















