Sus obras han sido traducidas a numerosos idiomas y ha recibido las más prestigiosas distinciones, tanto por su carrera literaria como por su trayectoria diplomática, siempre comprometida con la democracia, la libertad y los derechos humanos.


Premio Nacional de Literatura de Chile en 1994, Premio Cervantes en 1999, caballero de la Legión de Honor francesa en 1999, reconocido con la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio en 2016 en nuestro país… Son solo algunos de los muchos reconocimientos que el escritor, periodista y diplomático hispano-chileno, Jorge Edwards, recibió a lo largo de su dilatada trayectoria vital y profesional.

Edwards, nacido en Santiago de Chile en 1931, mezcló su faceta literaria con la política y la diplomacia, a la que se incorporó a mediados de los años cincuenta y de la que fue expulsado por la dictadura pinochetista (1973-1990), lo que le obligó a exiliarse en Barcelona entre 1973 y 1978. 

En su carrera diplomática desempeñó diferentes cargos, entre ellos fue consejero en Lima y secretario de la embajada de Chile en París cuando el poeta Pablo Neruda era embajador y, en 2010, ocupó en la capital francesa el cargo de embajador chileno. También fue jefe del departamento de Europa Oriental de la Cancillería chilena, intervino en el proyecto del mercado común latinoamericano y ejerció en los años sesenta durante unos meses como embajador en Cuba, donde terminó siendo declarado “persona non grata” por el Gobierno de la isla por su apoyo a escritores disidentes.

Edwards, uno de los narradores más destacados de su país, fue uno de los primeros intelectuales latinoamericanos que se distanció del Gobierno de Castro

A pesar de su trayectoria política, Edwards siempre manifestó haber sido «fiel a la literatura» durante toda su vida. Muestra de ello es que fue un prolífico escritor, autor de libros como Gente de la ciudad (1961); Desde la cola del dragón, con el que obtuvo en España el premio Ensayo Mundo (1977); Adiós poeta (1991), Premio Comillas de Biografía; La muerte de Montaigne (2011) o La última hermana (2016).

PERSONA NON GRATA CUMPLE 50 AÑOS

A pesar de todas estas obras publicadas, la sensación generalizada es la de que solo hubiera escrito una, Persona non grata, publicada en 1974 y reeditada en 2006 con un nuevo epílogo titulado La doble censura. Sin duda su libro más exitoso y el que mayores dolores de cabeza le causó.

La obra, que el próximo año cumplirá 50 años desde su publicación, fue fruto de sus experiencias personales como diplomático en Cuba durante la dictadura de Fidel Castro y trata de forma profunda las relaciones de los escritores e intelectuales con el poder totalitario.

Edwards fue uno de los primeros intelectuales latinoamericanos que se distanció del Gobierno de Castro. En 1971 llegó a La Habana con la importante misión de reanudar las relaciones diplomáticas entre Cuba y Chile. Sin embargo, su estancia no duraría más de tres meses en la Isla, siendo prácticamente expulsado por el régimen. 

Se trata posiblemente, como han venido señalando muchos autores, del libro que determinó el lugar del escritor en el mundo. Con él, Edwards inaugura una manera de enfrentarse al poder totalitario, una forma de escribir y de sistematizar la novela, que ya se encontraba antes en la Unión Soviética pero que el mundo latinoamericano desconocía. Un libro que inspiraría luego a toda una generación de intelectuales disidentes, deudores todos ellos de la obra del narrador chileno.