En el marco del Día Internacional de la Mujer, la revista Registradores organizó un encuentro donde destacadas especialistas abordaron algunos de los aspectos más relevantes de la actualidad internacional.
Presidido por la directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, Ester Pérez Jerez, y dirigido por la decana del Colegio de Registradores, María Rosario Jiménez Rubio, se celebró en el Colegio de Registradores un coloquio sobre La Unión Europea y las relaciones trasatlánticas en tiempos de disrupción, que contó con la participación de Carlota García Encina, investigadora principal de Estados Unidos y Relaciones Transatlánticas del Real Instituto Elcano, y profesora de Relaciones Internacionales; y de Ángeles Espinosa, analista sobre asuntos del mundo árabe e islámico y excorresponsal de El País en Dubái, Teherán, Bagdad, El Cairo y Beirut.
En su intervención desde Washington a través de videoconferencia, García Encina comenzó explicando que “lo que estamos viendo es que estamos entrando en otro nuevo mundo, en otro nuevo orden, aunque no sabemos muy bien cuál es”. En este sentido, resumió en cuatro los síntomas que vaticinan un nuevo orden internacional: el primero es el uso del poder duro, que ha regresado a la política internacional; en segundo lugar la economía, que ya no es un espacio neutro; en tercer lugar, el cambio en el liderazgo estadounidense, sobre todo bajo la presidencia de Donald Trump, que ahora es un liderazgo más selectivo y condicionado, ya que Estados Unidos quiere ser una superpotencia unilateral; y, por último, China ya no es solo una potencia emergente, es un actor sistémico con hegemonía en Asia y ambición tecnológica e industrial.

Tras la descripción de los denominados síntomas del nuevo orden internacional, Carlota García manifestó que estos aspectos indican que “el orden internacional del pasado se está vaciando. Tenemos, por tanto, un orden más competitivo, más fragmentado, menos previsible y con mucha desconfianza. En este sistema se van creando espacios vacíos y lo que debemos observar es cómo se llenan”.
UNIÓN EUROPEA Y OTAN
Respecto a la Unión Europea, la investigadora del Instituto Elcano expuso que representa aproximadamente el 15% del PIB mundial, frente al 20% de China y casi el 30% de Estados Unidos, y alrededor del 10% de la población mundial. “Es, por tanto, una potencia menguante que debe competir en un mundo cada vez más hostil”, afirmó.
En relación con a las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea destacó que “el problema con la administración Trump es que no reconoce plenamente el papel de la Unión Europea. Sin embargo, en su primera administración, en 2017, Trump ni siquiera sabía quién era el presidente de la Comisión Europea, y ahora sí sabe quién es la presidenta, con la que ha tenido que negociar el tema de los aranceles. Por tanto, el papel de la Unión Europea, aunque debilitado, es mejor que hace ocho años”.
En cuanto a la OTAN, García Encina señaló que “la relación transatlántica no es tan negativa como a veces se presenta. La OTAN funciona razonablemente bien; las relaciones con algunos países europeos también; y la Unión Europea ha ganado relevancia en Washington, aunque no tanto como otros actores. Europa, sin embargo, debe adaptarse a un mundo diferente del que la vio nacer. La Unión Europea se creó sobre unos pilares que hoy están en cuestión. En el mundo actual, dentro de una relación transatlántica cambiante, hay que buscar un equilibrio entre principios y pragmatismo. Europa depende de Estados Unidos en muchos aspectos, pero Estados Unidos también depende de Europa”.
Finalmente, la investigadora del Instituto Elcano habló de la relación bilateral entre España y Estados Unidos. En este sentido señaló que “hay gobiernos que no son políticamente afines, esto no es sorprendente. Sin embargo, la relación hispano-estadounidense va mucho más allá de la afinidad política. Por tanto, la relación transatlántica seguirá siendo importante en el futuro, aunque bajo nuevos parámetros que combinen principios y pragmatismo. Será diferente porque el mundo es diferente, pero seguirá siendo uno de los pilares fundamentales”.
LA MUJER EN IRÁN
Por su parte, Ángeles Espinosa desde su dilatada experiencia como corresponsal en la zona, trazó la evolución reciente de Irán centrada fundamentalmente en los cambios que se han producido en la vida de las mujeres iraníes.
Sobre esta cuestión señaló que “antes de la revolución de 1978 el acceso de la universidad para las mujeres estaba restringido a las élites educadas, urbanas y con dinero. Son las jóvenes que aparecen en las fotos de las universidades iraníes de los años setenta. Muchos miembros de la diáspora iraní utilizan esas imágenes para mostrar que su país era muy avanzado, incluso más que España, que en 1973 todavía vivía bajo una dictadura. Pero esa visión idealiza el pasado”.
“La relación transatlántica seguirá siendo importante en el futuro, aunque bajo nuevos parámetros que combinen principios y pragmatismo. Será diferente porque el mundo es diferente, pero seguirá siendo uno de los pilares fundamentales”. Carlota García Encina
En contraposición a esta realidad, continuó Espinosa, cuando llega la revolución encabezada por el imán Jomeini, la imposición del velo, que desde el punto de vista de la libertad de las mujeres es una imposición muy dura, tuvo sin embargo un efecto inesperado: acabó siendo una de las semillas del activismo femenino posterior. Muchas mujeres comenzaron a ir a la universidad. Cuando este proceso empezó, sobre todo en los años ochenta, las universidades se concentraban en grandes ciudades como Isfahán, Shiraz o Tabriz. Las estudiantes que llegaban desde zonas rurales tenían que vivir en residencias universitarias. Allí descubrían una cierta libertad: ya no estaban bajo el control constante de la familia o del entorno social del pueblo. Muchas de esas mujeres acabarían siendo la base de los movimientos sociales posteriores. “Todo esto tiene su origen, además, a que se llevó a cabo una gran campaña de educación. En 1978 el analfabetismo alcanzaba entre el 50 y el 60%. Hoy es marginal. Se crearon escuelas por todo el país y campañas de alfabetización para adultos”, comentó.
Según la corresponsal, ese esfuerzo educativo transformó profundamente la sociedad. En los años noventa y dos mil se repetía con frecuencia un dato: el 65% de los estudiantes universitarios en Irán eran mujeres. Ese dato rompía la imagen occidental de mujeres completamente sometidas. Además, las mujeres iraníes han tenido una presencia en el espacio público mayor que en otros países de la región durante mucho tiempo. Desde su experiencia, Ángeles Espinosa compartió con las asistentes al encuentro que cuando viajó por primera vez a Irán, a comienzos de los años noventa, “me sorprendió ver mujeres trabajando en oficinas, tiendas y espacios públicos, algo que en otros países vecinos apenas existía”. Sin embargo, afirmó, también hubo retrocesos importantes. Tras la revolución se prohibió a las mujeres ejercer como jueces. Shirin Ebadi, posteriormente Premio Nobel de la Paz, era jueza y perdió su cargo. También se cerró a las mujeres el acceso a la jefatura del Estado debido a la redacción de la Constitución.
A continuación, Espinosa hizo un análisis del sistema político iraní, que tiene una estructura dual: una parte republicana, con elecciones para presidente y parlamento, y otra parte religiosa, encabezada por el líder supremo y por instituciones como el Consejo de Guardianes, que decide quién puede presentarse a las elecciones. En 2009 se produjo una gran movilización tras la reelección de Mahmud Ahmadineyad, cuando una parte importante de la población creyó que había habido fraude electoral. Aquellas protestas fueron masivas y pacíficas, pero fueron reprimidas con violencia. Ese momento supuso un punto de inflexión: muchos iraníes dejaron de creer que el sistema pudiera reformarse desde dentro.
“Desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la posterior respuesta israelí, Irán ha visto debilitadas algunas de sus alianzas regionales. La combinación de debilidad interna y presión externa ha contribuido a aumentar la tensión en torno al régimen iraní”. Ángeles Espinosa
A partir de entonces, comentó, la legitimidad del régimen empezó a caer con rapidez. Las protestas continuaron y se intensificaron a partir de 2017 debido al deterioro económico y al impacto de las sanciones internacionales relacionadas con el programa nuclear. La inflación alcanzó niveles muy altos, la clase media prácticamente desapareció y gran parte de la población cayó por debajo del umbral de la pobreza. Al mismo tiempo surgió una nueva élite enriquecida gracias al mercado negro generado por las sanciones. Una parte importante de esa élite está vinculada a la Guardia Revolucionaria, un cuerpo militar paralelo creado tras la revolución para proteger el régimen. Con el tiempo ha ampliado enormemente su influencia económica y política.
Ese contraste entre el empobrecimiento de la población y el enriquecimiento de una élite cercana al poder está en la base de muchas de las protestas recientes. A ello se suma el contexto regional. En este sentido Espinosa manifestó que “desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la posterior respuesta israelí, Irán ha visto debilitadas algunas de sus alianzas regionales. La combinación de debilidad interna y presión externa ha contribuido a aumentar la tensión en torno al régimen iraní. En estos momentos la oposición está muy debilitada en la cárcel o en el exilio”.
Tras el relato de la mujer en la sociedad iraní, Ángeles Esinosa concluyó su intervención abordando las desigualdades en las leyes que se extienden para las mujeres en todos los ámbitos, lo que las margina en matrimonio, herencia y libertades individuales.
DEBATE

Las participantes en este encuentro, que representaban a diferentes sectores profesionales, mantuvieron a continuación un interesante debate sobre las diferentes cuestiones planteadas por las especialistas sobre la inestable coyuntura internacional que estamos viviendo, provocada por los últimos conflictos armados y por la creciente polarización geopolítica. Asistieron, entre otras, Ana Martínez Olalla, presidenta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León; Concepción Ordiz, presidenta del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales; Consuelo Bombal, presidenta de la Asociación de Mujeres Notarios de España; Isabel Durán, decana de Filología de la Universidad Complutense; Lucía Casanueva, periodista y directora de PROA Comunicación o María Ángeles Osorio, directora de la Fundación España Chile. El encuentro contó también con la asistencia de una destacada representación de registradoras como M.ª Luz Sánchez-Jáuregui, secretaria del Colegio; Teresa López, directora de Relaciones Institucionales; Dulce Calvo, directora de Asuntos Europeos; María Núñez, directora de Relaciones Internacionales; Raquel Ortiz de Pinedo, directora del Servicio de Coordinación de Oficinas Liquidadoras y Nuevas Tecnologías; Ana Gómez Adeva, registradora de la propiedad y colaboradora de la Vocalía de Asuntos Europeos, y de Leonor Recio, directora de Comunicación.

Una luchadora comprometida en favor de la educación de las niñas
Malala Yousafzai se convirtió en un símbolo internacional de la lucha en pro de la educación de las niñas después de que le disparasen en 2012 por oponerse a las restricciones de los talibanes a la educación de la mujer en su país natal, el Pakistán, hecho que recibió una condena mundial. En el Pakistán, más de 2 millones de personas firmaron una petición por el derecho a la educación y la Asamblea Nacional ratificó el primer Proyecto de Ley sobre el Derecho a una Educación Gratuita y Obligatoria del país.
En 2013, Malala y su padre fundaron de forma conjunta el Fondo Malala con el objetivo de sensibilizar acerca de los efectos sociales y económicos de la educación de las niñas y de empoderarlas para demandar el cambio. En el año 2014, con 17 años, se convirtió en la receptora más joven del Premio Nobel de la Paz.


“La relación transatlántica seguirá siendo importante en el futuro, aunque bajo nuevos parámetros que combinen principios y pragmatismo. Será diferente porque el mundo es diferente, pero seguirá siendo uno de los pilares fundamentales”. Carlota García Encina
“Desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la posterior respuesta israelí, Irán ha visto debilitadas algunas de sus alianzas regionales. La combinación de debilidad interna y presión externa ha contribuido a aumentar la tensión en torno al régimen iraní”.










